Este término afecta a la organización, la distribución, los flujos de pago o la remuneración de la agencia de viajes. Su configuración concreta depende de contratos, modelos de negocio y procesos internos. El empleado debe saber quién actúa frente al cliente y al proveedor, cómo se gestionan pagos y comisiones y qué procedimientos de reserva se aplican.